El sometimiento es tu escusa y partida,
has masacrado el espíritu de libertad,
has demolido mis ánimos y esperanzas,
has matado esperanzas de otra tierra,
eres el ancla que veo con ternura,
el motivo de casi todas mis caricias,
el dueño de los besos que nunca dí,
el asesino de sueños del pasado
eres la primer imagen que veo al desperar,
y el último aroma que duerme en la habitación,
el brazo que calienta mi alma y corazón,
eres lo mas bello y verdadero de mi visión,
También:
soy el que buscaba entre tus reliquias,
el qué removía escombro de tus cenizas,
el qué guardaba oro de tus despojos,
el que soñaba cada noche con ser tu protector,
soy el guardián de tus besos nocturnos,
el maestro de la verdadera felicidad,
el que ganó sin espada ni caballo,
el que perdió la firma del desahucio,
soy el ancla que iluminó tu lado oscuro,
el que encendió el fuego de una meta,
el que bifurco la decisión de ser de uno,
el que teme oxidar su ya tan vieja armadura,
También soy el que perdió, el que ganó y el que teme,
el que no sabe que va a pasar mañana,
el que sueña un nuevo mundo en cada almohada,
el único que verdaderamente te ama.