No estaba preparado para la emoción,
mucho menos para tu intromisión,
que casualidad verte cerca y tan lejos,
radiante bajo el sol que cubría tus labios,
Tu cabellera radiante era resplandeciente,
era igual que la ultima vez te vi,
robaba caso suspiro de mi alma,
esa que era dueña de mis sueños de madrugada,
había la manera de perseguir tu camino,
pero temí, no me atreví a parar mi camino,
deje que te alejaras sin decir mi nombre,
contigo se fue un ápice de esperanza,
seguí avanzando como buscando la muerte,
pero la huesuda amiga se alejó mas aún,
decidió un castigo diferente para este cobarde,
un rotario vagabundo de alma triste y errante,
estonces tome el vagón mas sucio y lacerante,
llegué a estación tortura, la aventura más petulante,
conseguí un nuevo nombre, un auto y equipaje,
me dirijí a un claustro, con nueva vida, buscando otro futuro tambaleante.
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