Hace más de un mes que no veo tus cataratas,
es figuras endebles que alunizaban tu mirada,
que jugaban un juego que ni tu conocías,
que me escondían tras las sombras de tranvías,
no se en que momento parpadee en tu mirada,
cuando me convertí en un sueño de mal rato,
en una medicina rancia de tu rosa botiquín,
en una piedra que por pequeña molestaba tu paso,
que sucedió con aquellas mañanas que mutaban en tardes,
con aquellos cafés helados que ardían de esperanza,
cuando caíste en ese juego que aún no conozco,
y me diste un ficha con turno que no llegará,
lamento que nuestra montaña se turne en refugio,
que guarde guerrileros que perdieron la guerra,
que sea un lugar lleno de esperanza iluminaria,
de soldados que morirán sin romper sus barreras,
no quedó de ti más que una fotografía,
el recuerdo de tu aroma a frutas secas,
el sabor de tu piel impia y tersa,
y la interrogante que siempre estuvo cerca..
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