viernes, 9 de diciembre de 2011
Recuerdos de una noche.
... y todo fue justo como lo imaginé,
el temor, la ternura, la pasión,
la humedad que se fundía entre señas de calor,
los labios rosados y tersos,
la cabellera larga perfecta,
la pureza y pulcritud de sus campos lisos, suaves y satinados,
la sonrisa reluciente sobre el escote invisible y pronunciado,
la curvas que han robado mi atención desde ese día,
aún puedo catar el sabor fino y delicado de su claustro fémino,
cada prenda caída formó una imagen magnifica y más fabulosa que la anterior,
solo hizo falta un reloj con más horas, una noche más larga, y quizá, solo quizá un beso más...
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